Hola, aliad@ 👋 ¿Qué tal llevas tu cambio de hábitos de alimentación?

Hace tiempo que tenía ganas de hablarte de uno de los cimientos sobre los que se sustenta este blog: el coaching nutricional. Como ya habrás podido ver, una de las categorías de este blog es justamente el coaching nutricional.

En mi opinión, y como cada vez queda más demostrado, el coaching nutricional es una poderosa herramienta para lograr tu cambio de hábitos de alimentación.

Evidentemente, la teoría de la nutrición también juega un papel importante. Resulta difícil concebir un cambio de alimentación sin entender cómo funciona la nutrición y cómo influye aquello que ingerimos.

Sin embargo, cuando existen frenos que nos impiden alcanzar nuestro objetivo, no basta con teoría de la nutrición. Si no trabajamos esos frenos o creencias limitantes, puede que logremos aplicar algunos conocimientos de nutrición a nuestra alimentación, pero normalmente, no será por mucho tiempo.

Si en tu caso no tienes grandes bloqueos ni frenos por alguna situación personal que no gestionas, quizás simplemente no sepas por dónde empezar.

Puede incluso que no sepas cuál es exactamente tu objetivo ni cómo lograrlo paso a paso teniendo en cuenta tu situación: horarios, gustos personales, tiempo para cocinar, presupuesto para tu alimentación, problemas emocionales que te impiden avanzar en tu objetivo, entre otros.

En estos casos es donde un proceso de coaching nutricional puede ayudarte.

Así pues, hoy vamos a ver qué es el coaching nutricional y cómo puede ayudarte a lograr cambiar de hábitos de alimentación, perder peso y mejorar tu relación con la comida.

El coaching nutricional, como su nombre indica, es la especialidad en nutrición de la disciplina del coaching. Por lo tanto, vamos a ver primero en qué consiste el coaching de manera general.

Qué es el coaching

El coaching es una disciplina que permite a la persona indagar en sí misma para hallar las respuestas que busca y la manera de lograr sus objetivos. El coaching te permite tomar conciencia de todo tu potencial interior.

En los últimos años, ha experimentado un gran crecimiento, pero a menudo, no queda claro de qué se trata exactamente. A veces, se confunde con otras disciplinas de crecimiento personal o incluso con terapias.

Breve historia y definición

El coaching es una disciplina que nació en los Estados Unidos para incrementar el rendimiento individual de los deportistas. Más concretamente, se centraba en los tenistas.

Se considera a Timothy Gallwey como el creador del coaching. Gallwey se fijó en la diferencia en el resultado de un partido de tenis. Se formuló una pregunta que terminó siendo la semilla del coaching: ¿por qué al jugar dos rivales con condiciones físicas iguales terminaba ganando uno con mayor facilidad?

La respuesta a esta pregunta fue que la condición física del deportista no es lo único que determina el resultado. El “juego interior” de la persona, entendido como el desarrollo de la conciencia, también influye.

Aplicado al ámbito que nos concierne, la nutrición, esto nos remite a lo que te comentaba anteriormente: tu condición física, tu peso corporal y los conocimientos básicos de nutrición son importantes, pero también ese juego interior, esa toma de conciencia que te llevará a tomar decisiones y ejecutar las acciones que te lleven a tu objetivo.

Existen varias definiciones del coaching. Esta es la que más me gusta a mí, ya que me parece que resume muy bien qué es el coaching, qué hace, cómo lo hace y qué resultado te aporta:

El coaching es una disciplina de acompañamiento que utiliza la observación, la escucha activa y preguntas poderosas para que la persona tome conciencia de su potencial y halle en sí misma la manera de pasar a la acción y alcanzar su objetivo.

Como ves, se trata de una disciplina de acompañamiento para alcanzar objetivos. Las decisiones las tomas tú. Nadie te conoce mejor que tú mismo. El coaching te permite indagar en ti para que veas que tú ya tienes maneras de recorrer el camino hacia tu objetivo. Con ello, te empoderas y pasas a la acción.

El coaching puede aplicarse a muchos ámbitos de la vida. En nuestro caso, hablamos de coaching nutricional, ya que empleamos el coaching para alcanzar objetivos relacionados con la nutrición y los hábitos de alimentación.

Aquí, es muy importante destacar que el coaching no es un tipo de terapia. En coaching no se tratan dolencias ni enfermedades de ningún tipo. En coaching, se acompaña a personas para que logren aquellos objetivos, del tipo que sean, que quieren lograr.

¿Y quién acompaña a quién? ¿Qué papel juego yo en el coaching?

Las sesiones: coach y coachee

Las dos partes fundamentales implicadas en un proceso de coaching son el coach y el coachee.

Coach: profesional que ejerce el servicio de coaching. Importante: no es un profesional de la salud.

El coach escucha de manera activa (escuchar de verdad) a la persona para poder hacerle preguntas poderosas.

¿Qué son preguntas poderosas? Aquellas preguntas que te ayudan a indagar en ti, en que te preguntes a ti mism@ qué es lo que quieres realmente, por qué, cómo lo vas a hacer, de qué dispones ya para lograrlo. Si crees que te falta algo, cómo puedes lograrlo. Son aquellas preguntas que te hacen tomar conciencia.

Las preguntas no deben ser cerradas, es decir, cuya respuesta sea “sí” o “no”. Cuando una pregunta es cerrada, implica que quien pregunta da algo por sentado. Por ejemplo, “¿has pensado en seguir una dieta vegetariana”? o “¿podrías a lo mejor hacer más deporte?”.

Las preguntas tampoco deben condicionar a la persona a pensar de una determinada manera o contemplar una opción que quizás no le interese: “¿y si haces deporte por la mañana antes de desayunar?” Quizás la persona no se lo había planteado porque no es una opción viable.

Coachee: persona que contrata y recibe el servicio de coaching. Es el cliente del coach.

El coachee expone sus objetivos, frenos, su situación personal. Responde a las preguntas poderosas del coach para tomar conciencia de su potencial interior. Tras las sesiones, toma acción, ejecuta los pasos que se han acordado en la sesión de coaching para caminar hacia su objetivo.

¿Y qué se hace exactamente en una sesión de coaching?

Tras una primera sesión exploratoria para conocer al coachee y el motivo por el que recurre al coaching, las sesiones de coaching se enfocan en cuatro aspectos fundamentales.

Las sesiones de coaching buscan conocer la situación del coachee, definir sus objetivos de manera concisa, ver qué opciones tiene para empezar a caminar hacia ese objetivo y trazar un plan de acción para lograrlo.

Tras la sesión, el coachee se lleva a casa unos “deberes” que no son más que esos pequeños pasos que se compromete a dar para empezar a lograr su objetivo. Esto se puede hacer mediante varios métodos. Uno de los más empleados y el que yo estoy aprendiendo es el método GROW.

El método GROW

Como te decía, el método GROW es un método de coaching que permite al coach y al coachee completar una sesión de coaching llevando a cabo las acciones que acabo de mencionar: conocer la situación del coachee, establecer sus objetivos, ver de qué opciones dispone para lograrlo y trazar un plan de acción.

¿En qué consiste el método GROW? Vamos a desgranarlo:

G (“Goal” en inglés): objetivo. Aquí, se formulan preguntas poderosas para determinar cuál es el objetivo concreto del coachee (el primero que se va a cumplir, si es que hay varios).

Ejemplo de preguntas poderosas:

  • “Quiero perder peso”.
  • ¿Cuánto peso?
  • Unos 10 kilos
  • De acuerdo. ¿En cuánto tiempo?
  • Pues, en un principio, me gustaría de aquí a seis meses.
  • ¿Cuándo tendrías que empezar con tus nuevos hábitos para lograr perder 10 kilos de aquí a seis meses?
  • Pues lo antes posible.
  • ¿Cuándo es lo antes posible?
  • Este mismo fin de semana, pero no me veo. Tengo una comida familiar y después llegan las Navidades.
  • ¿Entonces cuándo empezarías? ¿En qué fecha puedes comprometerte?
  • Pasado Fiestas, pero entonces no será en seis meses.
  • ¿Entonces cuándo sería?
  • Unos ocho meses.

Como ves, la persona ya se planteaba un objetivo que no iba a poder cumplir. Las preguntas permiten ir acotando el objetivo y ajustarlo a la realidad del coachee.

Es fundamental que el objetivo sea lo más preciso posible para que nos resulte más fácil saber posteriormente de qué pasos se compondrá y ceñirnos más a él.

Para definir objetivos de la manera más precisa y realista (muy importante) posible, puede utilizarse la técnica SMART. Hablo brevemente de ella en este artículo. Si te interesa conocer más detalles de esta técnica, te recomiendo este enlace.

Además de definirlos, es importante que el coachee defina un objetivo realmente importante, con el que conecte y se comprometa. ¿Cómo te sentirás cuando logres el objetivo? ¿Qué pasará si lo logras? ¿Qué pasará si no lo logras?

Puede no parecerlo, pero todas estas preguntas nos ayudan a conectar con lo que sentimos y que muchas veces pasamos por alto. Todas estas preguntas son las que nos podemos hacer a nosotros mism@s, pero que rara vez hacemos.

R (“Reality” en inglés): aquí se analiza la situación del coachee: qué le ocurre ahora, qué le empuja a querer lograr ese objetivo, qué le impide alcanzarlo.

Muchas veces, el coachee no tiene claro su objetivo o se da cuenta de que en realidad quiere otra cosa de lo que creía en un principio. A veces, se centra más en negar su realidad con la que no está a gusto que en concretar los objetivos.

Por este motivo, se puede empezar por analizar la situación actual del coachee para después determinar bien el objetivo. Se trata de saber de dónde partes para saber adónde quieres llegar y con qué opciones cuentas para hacerlo.

Ejemplo:

 

  • Como fatal. Tengo que comer bien.
  • ¿A qué te refieres? ¿Qué es para ti comer fatal? ¿Y comer bien?
  • Como mal porque tomo muchos alimentos procesados.
  • ¿Qué tipo de alimentos? ¿Con cuánta frecuencia?

A partir de aquí, al coachee le resultará más fácil determinar qué alimentos quiere restringir, cuáles fomentar y si hacerlo de manera más brusca o por el contrario de manera más paulatina. En este artículo tienes mi ejemplo personal con el chocolate.

Aquí, se puede analizar cuáles son sus fortalezas y sus debilidades, aquello que depende de la persona. Se observa también qué factores externos que no dependen de ella le pueden ayudar o limitar.

Para ello, se usa el análisis DAFOS, una buena herramienta para centrarte en aquello que depende de ti y no en lo que no tienes influencia.

O (“Options” en inglés): en este punto, se pide al coachee que piense en las opciones de las que ya dispone para empezar a lograr su objetivo. Dado que tú eres quien mejor te conoce, tú sabes qué acciones vas a poder cumplir en función de tus horarios, tus obligaciones, tu personalidad, …

Quizás creas que debería pasar algo para poder lograr tu objetivo, algo que ahora no puede pasar. ¿Qué puedes hacer para que pase?

Ejemplo:

  • Quiero prepararme menús saludables. El problema es que no tengo tiempo de cocinar para prepararme un menú saludable.
  • ¿Cómo puedes cambiar esa situación?
  • Sacando tiempo, pero no sé cómo. Tengo el día lleno.
  • ¿De qué opciones cuentas para sacar tiempo?
  • Podría intentar llegar antes a casa, pero no, es imposible. Siempre tengo que quedarme más tiempo en el trabajo. Después tengo que ir a cuidar de mis padres, ya que son mayores. Es que no veo manera humana de llegar antes a casa. Algo tengo que cambiar para sacar más tiempo.
  • ¿Qué cambiarías para sacar más tiempo?
  • Es que, si lo pienso, no puedo cambiar nada. Realmente, no es una opción.
  • Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto? ¿qué otras opciones se te ocurren?
  • Pues buscar otra cosa que no sea cocinar. Es que no me veo capaz. Realmente, pensándolo bien, no me da la vida para sacar tiempo y cocinar.
  • ¿Y qué alternativas tienes a cocinar para comer saludable?
  • No sé. ¿Quizás comprar comida saludable ya preparada?

Como ves, la persona estaba ofuscada por no lograr cocinar. Al final, se da cuenta que, para comer saludable, si no le va a ser posible cocinar, puede recurrir a otras opciones. No tiene por qué empeñarse en hacer algo que le va a resultar muy difícil por su situación actual.

¿Cuántas veces hemos abandonado un objetivo (en este caso, comer saludable) por no poder llevar a cabo la acción que nos llevará a ese objetivo (sacar tiempo para cocinar y preparar menús saludables)? ¿Y si ese no era la única manera de llegar a tu objetivo?

Tras ver todas las opciones que tiene el coachee (cuantas más mejor), se elige una.

W (“Will” en inglés): voluntad, pasar a la acción.

En este último punto, una vez la situación del coachee está bien estudiada, el objetivo bien definido y la una opción escogida, se pasa al plan de acción.

Aquí, se escribe una lista de acciones dentro de la opción que se ha escogido que llevarán al coachee a ir acercándose a su objetivo.

Ejemplo:

  • Sí, voy a comprar comida saludable.
  • Bien, ¿cómo lo vas a hacer?
  • Pues contratando el servicio de una empresa que venda menús saludables.
  • ¿Qué pasos tienes que seguir para contratar esa empresa?
  • Pues, primero tendré qué ver qué empresas hay que ofrezcan este servicio (Acción 1) y cuando vea qué ofrece cada una, ya decidiré.
  • ¿En base a qué decidirás?
  • Pues el precio (Acción 2: comparar precios), cuánto tardan en entregarlo (Acción 3)… ¡Ah! Tendré que mirar qué horario tienen de entrega para ver si me va mejor que me lo traigan a casa o al trabajo (Acción 4).

En este último punto, se deben concretar acciones delimitadas, detalladas y que se puedan medir. Es muy importante establecer un calendario, siempre adaptado a la situación real del coachee y en función de los cambios que puedan producirse confirme vaya ejecutando las acciones.

 

Ejemplo:

  • Lunes por la tarde: me reservaré una hora para buscar empresas que vendan menús saludables y haré una lista.
  • Miércoles por la tarde: compararé precios.
  • Jueves por la tarde: de entre las opciones más asequibles, miraré qué horario de entrega tienen.

Conclusión: sí o no al coaching nutricional

Como has visto, el coaching es una disciplina que te empodera para alcanzar tus objetivos. Puede aplicarse a muchos ámbitos de la vida, nutrición y hábitos de alimentación incluidos.
Recuerda que no es una terapia en la que se traten dolencias o malestares. Un coach no es un médico y un coachee no es un paciente.

Para resumir, destacaría cuatro conceptos clave del coaching:

Conciencia: gracias a las preguntas poderosas, indagas dentro de ti. Ello te permite conocerte mejor, tomar conciencia y ganar confianza en ti mismo. Por ende, concretas tus objetivos con conciencia, es decir, sabiendo qué quieres y cómo lo puedes conseguir. Rompes con esos objetivos enormes e inalcanzables que no se adaptan a ti y que no se desgranan en acciones factibles. Se genera un efecto dominó. Los efectos no se ciñen solo a tu objetivo, sino que traspasan a muchos otros ámbitos de la vida.

Responsabilidad: al concretar tu objetivo y diseñar un plan de acción con conciencia y “a tu medida”, te responsabilizas de tu proceso de cambio y te comprometes. Como vimos en este artículo, para alcanzar tu objetivo, antes de pasar a la acción, hay que tomar responsabilidad y compromiso (y paciencia 😉).

Acción: si bien el coaching se compone de una parte de reflexión (cosa muy necesaria para lograr nuestros objetivos y que a veces pasamos por alto), también se caracteriza por hacerte pasar a la acción. La reflexión es importante, pero mucha puede llevarte a una parálisis por análisis. La acción sin reflexionar puede aportarte experiencia y aprendizaje (muy valioso), pero también puede llevarte a extremos y consecuencias no deseadas. Con el coaching reflexionas y, sobre todo, pasas a la acción. Sin acción, no hay cambio.

Empoderamiento: gracias a la toma de conciencia, la toma de responsabilidad, el compromiso y la toma de acción, te empoderas. El coaching te permite tomar las riendas de tu camino e ir adaptando cada paso a tu situación. Aquí, suele aparecer de nuevo el efecto dominó.

Espero que con este artículo logres aclarar aquellas dudas que pudieras tener sobre lo que es el coaching y descubras una nueva manera de establecer un plan de acción para lograr tu objetivo de nutrición.

Quizás el coaching suponga para ti el gran descubrimiento como lo supuso para mí en su día. Sin duda, el coaching es una opción a tener en cuenta para lograr tus objetivos.

 

¡Hasta pronto!

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