Somos muchos los que tenemos en mente un cambio. Puede ser un cambio de estilo, de círculo social, de trabajo o quizás un cambio de actitud ante ciertas situaciones. En nuestro caso, se trata de un cambio de hábitos de alimentación.

Cualquier cambio que te propongas debe realizarse primero en tu interior. Debe haber un cambio de mentalidad y de actitud frente aquello que pretendes cambiar. Es el famoso “cambio de chip”. 

En nuestro caso, para el cambio de hábitos de alimentación, este sigue siendo el primer paso.

En este post, te voy a exponer los aspectos psicológicos a tener en cuenta para empezar este proceso de cambio.

Empieza por lo tanto con ese cambio de mentalidad. ¿En qué piensas cuando hablas de alimentación o de cambio de hábitos de alimentación? Es probable que uno de los primeros conceptos que se te pasen por la mente sea la archiconocida “dieta”.

La Dieta

DIETA. Esta es sin duda una de las palabras que más se repite en nuestra sociedad de país desarrollado y uno de los conceptos más básicos e importantes que rodean al mundo de la alimentación.

La usamos de distintas formas: “Estoy a dieta”, “estoy haciendo dieta”, “me tengo que poner a dieta”, “no me quiero saltar la dieta” y otras muchas combinaciones.

Pese a usarla de distintas maneras, si te fijas, el significado que le damos siempre es el mismo. Con ella nos referirnos a algo temporal, a ese periodo de tiempo en el que nos restringimos a la hora de comer y/o nos obligamos a consumir ciertos tipos de alimentos, todo ello con el objetivo de vernos bien a largo plazo y ganar en salud. 

La dieta se convierte por lo tanto en algo negativo.

En contraste, una de las acepciones de la RAE para la palabra “dieta” es: “Conjunto de sustancias que regularmente se ingieren como alimento”. 

Como ves, la definición hace referencia a la regularidad, es decir a algo “habitual”, mientras que nosotros solemos referirnos a un plazo de tiempo concreto.

¿No resulta contradictorio que queramos alcanzar cambios y resultados duraderos realizando cambios de alimentación durante solo un tiempo?

Por lo tanto, hay que cambiar el concepto de dieta. Resetea la mente para entender el concepto de «dieta» de otra manera, aquella que por definición le pertoca y que además va a ser la que te va a permitir alcanzar tu objetivo.

No se trata de “HACER dieta” y privarnos de ciertos alimentos “guarros” que nos gustan pero que afectan a nuestra salud y nos hacen engordar y comer otros “sosos” que no nos gustan pero nos hacen perder esos kilos que nos sobran.

Se trata de “LLEVAR una dieta equilibrada” basada en alimentos saludables que nos permitirán mantener un buen estado de salud, mejorar el sistema inmunológico y ganar energía. Todo ello nos llevará a perder los kilos de los que nos queremos librar y mantener un peso saludable a lo largo del tiempo.

No se trata de pasarlo mal durante un tiempo para lograr un objetivo y luego retomar aquellos hábitos que en su día nos llevaron a perder salud y ganar peso.

Se trata de reaprender a comer, descubrir cómo alimentarnos de manera beneficiosa, con alimentos que no por ser saludables tienen que ser sosos o ser malos de sabor. 

Cambia el chip sobre la dieta y cambiarás tu dieta.

Ahora quizás te preguntes a qué me refiero cuando hablo de estos “alimentos” saludables.

Los Alimentos

¿Qué es un alimento? Generalmente, cuando hablamos de alimentos, tendemos a referirnos a las famosas y temidas “calorías”.

Efectivamente, todo alimento que ingerimos nos aporta calorías. Las calorías no son más que la energía que contiene cada alimento y que nuestro cuerpo recibe mediante la ingesta. En otras palabras, son una especie de combustible para nuestro organismo.

Vistas así, ya no parecen ser tan malas como la sociedad y la industria alimentaria nos han hecho creer, ¿no crees?

Miedo sofá

¿Es esta la reacción que te provocan las calorías?

Como todo en esta vida, tiene que haber un equilibrio. La perfección no existe y por lo tanto el equilibrio perfecto tampoco, pero debemos intentar conseguir que la ingesta de calorías sea lo más equilibrada posible.

No hay que caer en un exceso de energía que no usaremos y que terminará quedando almacenada en nuestro cuerpo, ni en un déficit que terminará por debilitarnos y perjudicarnos.

El siguiente factor a tener en cuenta es la calidad. De nuevo, como casi todo en la vida, la calidad también juega un papel importante. Por lo tanto, la calidad de las calorías que ingerimos también influirá en el almacenamiento de esa energía, en cómo la usará nuestro organismo y por lo tanto en nuestro estado de salud, y peso corporal.

Pero, ¿qué es un alimento además de un conjunto de calorías? Una vez, un nutricionista al que admiro, me dio una definición que me cambió por completo la visión que yo tenía sobre la alimentación.

Un alimento es una información que le damos a nuestro cuerpo para que lo procese de manera que nuestro organismo responda en función a cómo sea esa información. Además de las calorías, los demás componentes de un alimento, como los nutrientes, influirán en nuestro organismo después de que éste los haya procesado.

Con esta definición, me hizo entender que la alimentación juega un papel importante en cómo funciona nuestro organismo, cómo responde a las adversidades internas y externas.

Puede incluso afectar a nuestro estado de ánimo. Al fin y al cabo, todo está relacionado. Si tu cuerpo funciona bien, las probabilidades de tener un buen estado anímico también son más altas.

Desde entonces, me imagino que el cuerpo (entendido como cuerpo y mente y estado de ánimo) es una especie de mecanismo, como si fuera un coche. Por lo tanto, si le damos una cantidad incorrecta de combustible y de mala calidad, el funcionamiento no será el correcto.

Quizás consigamos seguir adelante durante mucho tiempo, probablemente años. Nuestro cuerpo, a pesar de que lo condenamos por no gustarnos su apariencia, hace todos los posibles por funcionar al 100% y permitirnos seguir adelante con nuestra rutina y el estrés continuo al que lo sometemos. 

Sin embargo, al igual que un coche, podrá seguir “circulando” durante un tiempo en malas condiciones, pero terminará resintiéndose. Si se resiente, dejará de funcionar como debería. Es entonces cuando nos pide un descanso.

Una vez aclarados los conceptos más básicos de la alimentación, ya puedes pasar a definir tus objetivos y prepararte psicológicamente para alcanzarlos.

Objetivos y Motivos

El primer paso para alcanzar tus objetivos es tener claro qué es lo que quieres conseguir.

Si el comer supone un problema diario, lo más probable es que tu objetivo sea conseguir tener una buena relación con la comida para comer con tranquilidad y poder disfrutar cuando comes.

O puede que no tengas este problema, pero quieras entender mejor cómo funcionan los distintos tipos de alimentos, cómo pueden ayudarte a mejorar tu salud y no tener que estar restringiéndote con la comida cada cierto tiempo para mantenerte en tu peso.

Sea cual sea tu situación actual con respecto a la comida, analízala. Si lo ves necesario, apunta en una libreta lo que vas viendo.

Después, visualiza cómo quieres estar, verte y sentirte en un futuro. Así encontrarás tu objetivo, tu motivo y te centrarás en conseguirlo.

Para que te resulte más fácil tenerlo claro y sobre todo tenerlo presente a lo largo del proceso, escríbelo. Así podrás dejarlo plasmado. Está demostrado que la escritura manual nos permite plasmar mucho mejor lo que vemos y sentimos. Apunta cómo es tu situación actual y cómo te hace sentir.

Ten a mano lo que has escrito. Así, podrás echarle un vistazo cuando sientas que te pierdes o cuando estés bajo de ánimos. Tenlo cerca, si puede ser a la vista mejor, para poder recurrir a él con facilidad.

Una vez definidos tus objetivos, tendrás que prepararte psicológicamente para empezar el proceso de cambio con una cierta tranquilidad y preparación para lo que pueda venir. 

De esto te hablaré en el próximo post. De momento, te dejo un poco de tiempo para que empieces a implementar este cambio de mentalidad, mirando con nuevos ojos los conceptos de “dieta” y “alimento”. 

¡Empezamos!

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Pin It on Pinterest

Share This