Hola, aliad@ 😄

En este post te voy a hablar del agua. Seguramente ya habrás oído más de una vez que es importante beber agua y mantenerse hidratado para llevar un estilo de vida saludable y regular el peso.

Parece que todo el mundo sabe lo beneficiosa que es el agua. Tanto es así que a duras penas nos planteamos si realmente lo es o por qué se le atribuyen tantos beneficios.

No obstante, parece que a veces se pasa por alto el agua cuando hablamos de hábitos saludables y de perder peso.

Con este post, quiero que aprendas lo más básico sobre el agua y la importancia de mantenerse hidratad@ para llevar unos hábitos de alimentación saludables.

¿Por qué es tan importante beber agua y mantenerse hidratado? ¿Qué funciones cumple realmente el agua en el cuerpo?

Vamos a verlo.

Hechos sobre el agua

El agua es por excelencia la bebida básica, aquella que nos brinda la naturaleza. En mi opinión, no está ni buena ni mala, y no he conocido nunca a nadie que se queje de su mal sabor o afirme que está muy rica. Simplemente, es neutral. 

Ahora bien, sí que he oído a más de una persona decir que cuando necesitan hidratarse, lo mejor es recurrir al agua.

Ahí, estoy de acuerdo. Existen distintas bebidas “naturales”, es decir obtenidas directamente a partir de productos naturales, como por ejemplo los zumos (o jugos en algunos países).

Un zumo puede hidratarnos en el momento, pero al ser dulce, es probable que también nos deje un regusto dulce. A la larga, esto puede conllevar que queramos volver a hidratarnos.

Además, de eso, al no contener la parte de la fibra de la fruta (ya que es solo el zumo), la dosis de glucosa (azúcar) acarrea un pico de insulina.

Al bajar este pico, tendremos mayor sensación de hambre y de ganas de dulce. Pero este es otro tema. Volvemos a la hidratación.

La otra opción para hidratarnos que todos conocemos son las bebidas comerciales con gas y azúcar. Éstas quizás nos refresquen, pero pueden volver a causarnos sensación de sed al cabo de un rato.

No hay ni que mencionar la cantidad de calorías vacías que aportan y lo molesto que puede resultar el gas que contienen.

Estos ejemplos que todos conocemos pueden ayudarte a tomar conciencia de que cuando bebes agua es cuando realmente te notas hidratad@.

No vuelves a tener la sensación de sed al poco rato, a no ser evidentemente que haga mucho calor o que estés haciendo ejercicio físico.

El agua compone más del 60% de tu peso corporal total. Cada parte de tu cuerpo necesita agua para funcionar correctamente.

Parecería entonces lógico que le aportemos agua y más teniendo en cuenta que también la perdemos mediante el sudor, por ejemplo, ¿no? ¿Y por qué hay tanta agua en el cuerpo? ¿Por qué hace falta tanta?

El agua juega un papel importante en los sistemas que utiliza el cuerpo para desintoxicarse. También la usa el organismo en las tareas de digestión y de traslado de los nutrientes a las células.

Otra de las funciones que cumple el agua en el cuerpo es la mantener las articulaciones lubricadas y flexibles, lo cual es esencial para que estén sanas.

El agua también es necesaria para que las células cerebrales funciones correctamente. 

Por último y aunque parezca obvio, aporta húmedas a aquellas zonas del cuerpo que necesitan estar hidratadas, como la garganta, las orejas o la nariz.

Como ves, no es baladí que necesitemos mantenernos hidratados y hacerlo mayoritariamente a base de agua.

Ahora sabes por qué es importante beber agua y mantenerse hidratado. Pero quizás te preguntes cómo puedes saber si estás bebiendo lo suficiente.

Hay aplicaciones móviles que pueden llevar el cálculo de cuánta agua has ingerido. Aun así, como siempre, observa lo que te comunica el cuerpo.

Es sabio y nos manda señales para saber si deberíamos beber más agua o ya estamos bebiendo suficiente.

¿Estoy deshidratado?

Cuando el cuerpo no recibe una cantidad suficiente de agua, nos la pide. Por lo tanto, solemos tener sed.

Lo ideal sería evitar llegar a tener sed para asegurarnos de que estamos consumiendo suficiente agua.

La sed sería por lo tanto el signo más claro de deshidratación, pero hay otros que quizás pasan desapercibidos y que estaría bien tener en cuenta: 

  • Orina de color muy oscuro (aquí también influye el tipo de alimentos que hayamos ingerido; cuánta más comida procesada consumamos, más oscura será la orina)
  • Dolor de cabeza o vértigo
  • Sensación de cansancio y debilidad 
  • Calambres musculares

Por favor, ten en cuenta que esta información que te doy es una guía. La deshidratación no es la única causa que provoca estos síntomas.

Tampoco el hecho de sufrir alguno de ellos de manera puntual significa que estés deshidratad@.

Si se dan de manera continua y sabes que bebes poca agua, puede estar relacionado. Si un día te da un calambre muscular o sientes cansancio, no tiene que significar que sufras deshidratación.

Por oposición, cuando el cuerpo está bien hidratado, la orina es clara o transparente y tampoco deberían darse los otros síntomas.

De todos modos, repito, esto es una guía. Te puede ayudar a analizar tus hábitos y ver si es necesario modificarlos. No sustituyen la consulta a un doctor.

Ante la duda, si algunos de estos síntomas u otros se repiten, acude siempre a un profesional de la salud.

Supongamos que detectas que quizás te convendría beber más agua. ¿Cuánto deberías beber para mantenerte hidratad@?

¿Cuánta agua consumir?

La recomendación general de los médicos en cuanto a cuánta agua ingerir es de 2 litros por día. Esto equivale a unos 8 vasos aproximadamente.

Como digo, es una recomendación general y, sobre todo, mínima. Ese es el mínimo que se recomienda consumir.

Si hace mucho calor o se hace ejercicio físico de manera regular, la ingesta aumentará, ya que se pierde agua mediante el sudor.

Se estipula que se debería consumir un litro más de agua por hora de ejercicio físico que se realice.

Aunque las bases de una alimentación saludable son las mismas para hombres y mujeres, se suele recomendar que los hombres beban más que las mujeres. Hablaré de las diferencias entre los dos sexos en cuanto a alimentación en futuros posts.

De manera general, siempre se aconseja no sobrehidratarse. Como todo en esta vida, hay que intentar que haya un equilibrio. Los riñones filtran el agua que ingerimos y no conviene sobrecargarlos. 

Además de esto, si ingerimos más agua de la necesaria, podemos terminar “hinchando” nuestro pobre cuerpo y caer, por ejemplo, en una retención de líquidos.

El agua y la retención de líquidos

Le dedico un breve párrafo a este tema.

Son varias las personas que creen que deben evitar beber para evitar retener líquidos o para no evitar esta situación, en caso de sufrirla.

Resulta que es justo lo contrario. Una de las principales causas de la retención de líquidos es actuar cual camello y no beber suficientemente agua.

De manera concisa, cuando el cuerpo detecta poca agua porque no nos estamos hidratando lo suficiente, pone en marcha mecanismos de retención del agua que ya tiene para no eliminarla a través de la orina o del sudor.

Por lo tanto, el no beber suficiente agua puede contribuir a retener más líquidos. Hay otros factores que pueden acarrear retención de líquidos como, por ejemplo, el factor hormonal.

De hecho, el beber agua puede ayudarte a combatir la retención de líquidos, ya que como decíamos antes, participa en la limpieza del organismo y el drenaje linfático. Esto ayuda a reducir la retención.

Hay otros aspectos que pueden ayudar a mejorar la retención de líquidos, como el hacer ejercicio y llevar una dieta equilibrada, entre otros. 

Por lo tanto, aunque sufras de retención de líquidos, no dejes de hidratarte. Evidentemente, siempre es recomendable consultar a un médico, pero es importante que no reduzcas el consumo de agua de manera tajante.

De acuerdo, y si no afecta directamente a la retención de líquidos, ¿implica entonces que me puede ayudar a perder peso o a mantenerlo?

Agua y peso corporal

El agua forma parte de una dieta equilibrada. Eso significa, entre otras cosas, que ayuda a mantener un peso saludable junto con los alimentos y demás factores de una dieta saludable.

El consumo de agua también forma una parte importante de la pérdida de peso. Evidentemente, como todo en la vida, no es la clave milagrosa, pero tiene su función. Es cuestión de equilibrio.

El agua no fulmina la grasa ni las calorías de manera directa, pero colabora, al igual que el deporte, los alimentos o el descanso a perder peso, mantenerlo y a un buen estado de salud en general.

En primer lugar, el mantenerte hidratad@ a lo largo del día te ayudará a reducir el apetito. Como comenté en un consejo de lunes de mi Instagram, a veces, el hambre se confunde con la sed.

Cuando te parezca que tienes hambre y que te va a dar el “ataque”, bebe un buen vaso de agua, respira, y vuelve a tus tareas. Si pasado un rato notas que la sensación de hambre ha desaparecido, lo que tenías era sed, no hambre.

Si por el contrario sigues teniendo esa sensación, entonces sí que probablemente sea hambre. En ese caso, come procurando elegir una opción saludable o algún sustitutivo saludable a los ultra procesados.

Piensa que, al haber bebido ese vaso de agua, el apetito se te habrá reducido un poco.

Otro truco que mucha gente usa y que puede ayudarte a mitigar las ansias por comer es beber justamente un vaso de agua antes de cada comida.

En segundo lugar, aunque no sea quizás el factor más determinante, el agua es necesaria para metabolizar la grasa del cuerpo. El organismo necesita agua para “quemar” la grasa almacenada y aquella que le aportamos mediante los alimentos.

Por lo tanto, el agua es necesaria para esta función, tanto si te propones perder peso como si quieres mantenerlo.

Por último, como seguramente ya sabrás, el ejercicio es uno de los aspectos clave para mantener un buen estado de salud físico y mental (las hormonas que se desprenden al hacer deporte tienen efectos positivos en el estado de ánimo).

De nuevo, la hidratación y el gua más concretamente juegan un papel importante. Como hemos visto antes, el agua desempeña una función en el cuidado de las articulaciones y de los músculos.

Por lo tanto, es esencial ingerirla para poder hacer deporte de la mejor manera posible y rendir al máximo.

Bien, hemos visto los motivos por los que es importante mantenerse hidratado, más concretamente a través del agua.

Como ves, el agua es un elemento clave para mantener un buen estado de salud. Lejos de “hincharte”, te aporta varios beneficios y te ayuda a perder peso y mantenerlo.

Así pues, si al analizar tus hábitos de alimentación diarios detectas que no estás ingiriendo suficiente agua, te recomiendo que poco a poco vayas incrementando el consumo.

Ve dando pasos hasta lograr consumir el mínimo de 2 litros diarios de agua recomendados.

¿Y cómo conseguir ingerir un mínimo de 2 litros al día? ¿Y si no eres alguien que beba con frecuencia?

De esto te hablaré en el artículo de la semana que viene.

Hasta entonces, un abrazo, aliad@ 🤗

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