¡Hola, alid@!

Hoy empezamos una serie de posts centrados en mitos sobre la alimentación.  

Seguro que ya has oído a más de una persona decirte que el azúcar moreno es mejor (por mejor me refiero a más saludable o menos dañino) que el blanco. También es probable que hayas oído a otras personas decirte que no es así, que ambos tipos de azúcares son igual de perjudiciales.

Quizás también hayas oído decir que es mejor consumir las verduras y otros alimentos frescos en vez de congelados. Y de nuevo, hay quien dice que no es así o que es justo al contrario.

¿Qué es cierto y que no lo es? Con las distintas opiniones que llegamos a oír y las diversas fuentes de información a las que tenemos acceso, es normal que terminemos por no tener claro qué hay de cierto en estos “mitos”.

Hoy me propongo aclararte de forma breve la famosa duda sobre si el azúcar moreno es realmente menos perjudicial que el blanco. Y ya tendrás una cosa más clara para implementar con seguridad tu cambio de hábitos de alimentación y mejorar tu relación con la comida😊

¿Azúcar moreno o azúcar blanco?

De manera general, la versión “morena”, es decir la integral, es aquella que se recomienda cuando se quiere llevar una alimentación saludable y equilibrada. 

Si te fijas, siempre se recomienda consumir cereales integrales. Lo mismo aplica para el arroz o la pasta, por ejemplo.

Esto se debe a que la versión integral es la que corresponde al alimento sin procesar. Por así decirlo, sería la versión natural.

La versión “blanca”, que es la que comúnmente conocemos y consumimos, es aquella que ya se ha procesado. Al procesar estos alimentos, se les quita parte de la fibra y otros nutrientes que juegan un papel importante en nuestro organismo.

Entre otras, la principal consecuencia de consumir los alimentos “blancos” o “no integrales” es que el índice glucémico aumenta de manera rápida y vuelve a bajar también de manera rápida.

La digestión finaliza antes y se vuelve a tener hambre más rápido.

Así pues, el consumir alimentos integrales te permitirá beneficiarte de todos los nutrientes propios de esos alimentos y a estar más saciad@ durante más tiempo.

Siguiendo esta lógica, ¿entendemos entonces que el azúcar moreno es el integral y por lo tanto el saludable?

Siento decirte que, en el caso del azúcar, no es tan sencillo. Para que entiendas la diferencia entre los dos tipos de azúcar refinado más comunes, hay que observar cómo se elabora cada uno de ellos.

¿Cómo se elabora el azúcar?

El azúcar refinado que todos conocemos proviene de la planta de la caña de azúcar.

Esta planta crece durante varios meses, incluso hasta un periodo de 2 años. Una vez se cosecha, se somete a un proceso mecánico mediante el cual se extrae un jugo de la planta.

Planta de caña de azúcar

Este jugo se hierve. Mediante un proceso parecido a un centrifugado, se cristaliza. El resultado es una especie de azúcar “crudo” de color marrón. Ojo, no es el azúcar moreno que todos conocemos.

El proceso continúa. Este azúcar “crudo” vuelve a centrifugarse hasta eliminar todas las melazas (sustancia que le otorga al azúcar “crudo” el color marrón).

Con esto, se obtiene el archiconocido y ultra consumido azúcar blanco. Como ves, la cosecha de la planta de la caña de azúcar ya se ha procesado bastante hasta conseguir el azúcar blanco.

¿Y el azúcar moreno? Si no era ese primer azúcar “crudo” que se obtiene directamente de la planta, ¿cómo se elabora?

Aquí está el quid de la cuestión. Para llegar a obtener el azúcar moreno que todos conocemos, hay que volver a procesar el azúcar blanco que se acaba de obtener, que ya estaba procesado.

Se vuelven a añadir al azúcar blanco las melazas que anteriormente se habían sustraído. Esto le aporta al azúcar más humedad, por lo que es el tipo de azúcar que suele emplearse más en respotería por la textura que le da a las preparaciones.

Así pues, el azúcar moreno es en realidad un producto más procesado que el azúcar blanco 😮

Conclusión

El azúcar moreno es un producto incluso más procesado que el azúcar blanco.

Sí que es cierto que te aporta algo más de energía e incluso algunos minerales, como el calcio, el potasio, el magnesio o el hierro por haberle añadido las melazas que se le quitan al azúcar blanco. 

Sin embargo, la cantidad de energía extra y de minerales que te aporta el azúcar moreno con respecto al blanco es tan pequeña que tu cuerpo prácticamente no lo nota. No tiene beneficios prácticos para tu salud.

Así pues, es cierto que el azúcar moreno es un poquito (pero muy poquito) más saludable o menos dañino que el blanco.

Sin embargo, no hay una gran diferencia entre el azúcar moreno y el blanco.

Por lo tanto, se trata de dos productos altamente procesados que carecen de nutrientes y que lo único que le aportan a tu cuerpo son calorías vacías (sin nutrientes) que pueden terminar acumuladas en el cuerpo porque no se gastan.

Mi consejo es que limites el consumo de azúcar, ya sea blanco o moreno, y procures buscar alternativas saludables como edulcorantes.

Algunas de las más conocidas son la panela, la miel, el azúcar de coco, la estevia y algunos siropes naturales. Mi preferido es el de dátiles, ya que endulza, pero personalmente no me parece que la mezcla final tenga un fuerte sabor a dátil.

De todos modos, conviene no abusar de los endulzantes, aunque sean naturales. Siempre disparan el índice glucémico.

Eso sí, las alternativas saludables te aportarán por lo menos algunos nutrientes y no perjudicarán tanto tu salud, a diferencia del azúcar blanco o moreno.

Bien, hasta aquí el post sobre el azúcar blanco vs el moreno. Espero que te haya resultado interesante y, sobre todo, útil.

Ahora ya sabes la diferencia entre el azúcar blanco y el moreno y podrás decidir sobre su consumo con conciencia. Ya puedes dar un paso más en tu cambio de hábitos.

Un abrazo, aliad@

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